Después del clásico: lo que el 2-1 no explica
LDU ganó y el acta cierra. La pieza abre: tres duelos de banda, un lateral que dejó de ser lateral, y un mediocampo que no recuperó el mismo balón dos veces.
Por Diego Moreira ·
Por Lucía Andrade · Publicado el
La campaña continental de Barcelona SC no se resume en la tabla del grupo. Se resume en un tramo: los primeros veinte minutos de cada noche de Libertadores. Ahí el Ídolo decide si el bloque sale a morder o si concede la primera transición rival.
He visto las dos versiones en la misma semana. El miércoles, presión en tres cuartos y un lateral que cierra por dentro. El domingo, en Serie A, la misma camiseta esperando en 4-4-2. No es contradicción. Es calendario. Lucía Andrade no escribe actas; escribe campañas.
Libertadores no se gana en el minuto 80. Se decide en el 12, cuando el Ídolo elige si muerde o espera.
Si la campaña avanza, será porque esos veinte minutos se parecen entre sí. Si se cae, será porque el plan B de mayo se volvió el plan — y Copa Libertadores no perdona la improvisación dos veces.
LDU ganó y el acta cierra. La pieza abre: tres duelos de banda, un lateral que dejó de ser lateral, y un mediocampo que no recuperó el mismo balón dos veces.
Por Diego Moreira ·
El Bombillo no llega a octavos con la idea de marzo. Llega con la que improvisó en mayo — y eso, en copa, a veces es virtud.
Por Lucía Andrade ·